viernes, 22 de diciembre de 2006

Marisco: un lujo muy nutritivo

Marisco: un lujo muy nutritivo

Asociado a banquetes y celebraciones, el marisco suele ser un plato fijo de los menús navideños. Su exquisitez y también su elevado precio lo convierte en un majar propio de ocasiones especiales. Pero detrás su espectacular presencia y su sabor a fiesta se esconden algunas propiedades nutricionales que incrementan sus virtudes culinarias.
El marisco cuenta con un buen número de adictos que disfrutan como nunca de sus encantos al llegar la Navidad. Es éste un momento del año en que se suele tirar la casapor la ventana en lo que delicias gastronómicas se refiere y, por tanto, la ocasión ideal para que no falte en la mesa. También es probable que mientras se disfruta de su sabor, casi nadie tenga en cuenta cuál es su composición nutricional, qué ventajas aportaa la salud o si es necesario controlar su consumo. Sin que estas cuestiones sirvan para restar encanto al hecho de comerse un buen centollo, no está de más saber qué se esconde bajo su caparazón.

Crustáceos y bivalvos

En primer lugar, podemos hablar de distintos tipos de marisco. Por un lado están los crustáceos, familia que incluye las gamas, los langostinos, las cigalas, los cangrejos, el centollo, el buey de mar, la langosta, etcétera. Por otro, los llamados bivalvos, es decir, aquellos que tienen concha: almejas, mejillones, berberechos, ostras, entre otros. Tanto unos como otros son muy ricos en sales minerales, sobre todo hierro, zinc, potasio y yodo, aunque las concentraciones varían según cada especie.Respecto a la función de cada uno de estos minerales en el organismo, el potasio está considerado como un depurativo que participa en el equilibrio hídrico del cuerpo y en el buen estado del músculo cardiaco. Por su parte, el hierro interviene en la absorción de la vitamina B12 y resulta imprescindible para la formación de hemoglobina, mientras que el yodo influye en el crecimiento del cabello y las uñas, y es básico para el correcto funcionamiento de la glándula tiroides. Finalmente, el zinc actúa como antioxidante para retrasar el envejecimiento celular y el fósforo participa en la formación de la estructura ósea del organismo.Cargados de vitaminasSin salir del campo de los micronutrientes, el marisco también contiene vitaminas importantes. Es el caso de la A y las del grupo B. La escasez de la primera se traduce en problemas cutáneos, ya que proporciona elasticidad a la piel, así como en dificultades en la visión, mientras que las vitaminas B2, B6 y B12 están directamente relacionadas con el metabolismo de los hidratos de carbono, las grasas y las proteínas.Precisamente estas últimas están presentes en buenas cantidades en el marisco, que, en cambio, no es especialmente rico en grasas. Contiene poliinsaturadas (ácidos omega 3), una variedad que está considerada como saludable. Es cierto que la proporción entre proteínas y grasas resulta más favorable a los mariscos de concha que, siendo nutritivos, engordan menos. Igualmente poseen concentraciones ajustadas de colesterol, un componente que sí se halla de forma elevada en los crustáceos, los cuales deben tomarse con moderación si se sufre algún trastorno relacionado con él. Si la riqueza en proteínas del marisco resulta ventajosa para casi todo y todos, ya que ayudan a la formación y regeneración de los tejidos del organismo, puede ser un problema para quienes padezcan ácido úrico. Como ocurre con las carnes rojas o los pescados azules, no conviene que abusar de ellos. Lo que sí resulta una cualidad positiva para todo el mundo es su aporte calórico: sólo unas 100 calorías como media por cada 100 gramos de producto.

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